El Blog

 
 

Calendario

<<   Agosto 2010  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog
 

La Cuestión Hipocrática en la Historia de la Naturopatía. Diversida interna del CH

Por FENACO - 15 de Agosto, 2010, 23:03, Categoría: Historia de la Naturopatía

Notas de Prensa
15/08/2010
La Cuestión Hipocrática en la Historia de la Naturopatía. El estado de la cuestión (IV)- Diversidad interna del Corpus Hipocraticum

Los escritos del Corpus Hipocraticum difieren entre si por su cronología, por la escuela a la que pertenecen, por la orientación de sus ideas fisiológicas (humoralismo o reumatismo), por la materia sobre la que versan. En esta monografía vamos a destacar solamente la parte que corresponde a la cronología y las escuelas, ya que son los rasgos más significativos en relación a la posibilidad de que fueran escritos por Hipócrates.

Diversidad cronológica
Es opinión casi unánime que entre el escrito más antiguo del Corpus Hipocraticum (Sobre las hebdómadas, tal vez) y los más modernos (Preceptos, Sobre el médico) media un lapso de tiempo no inferior a los cuatro o cinco siglos. Tan amplia dispersión cronológica, evidentemente, tiene sus consecuencias en las ideas que en ellos se expone.

  1. Periodo arcaicodel C.H. está representado por el tratadito Sobre las hebdómadas. Contra la excesiva antigüedad que le atribuye Rosher, ha prevalecido el criterio más moderado de Ilberg y Kranz: mediados del siglo V. pero tanto el contenido de ese escrito – rigidez mental acerca de la importancia del número siete, carácter tosco y figurativo de la configuración microcósmica del hombre – como su estilo expositivo y literario, revelan a la clara una condición que P. Laín Entralgo denomina “arcaica”. El autor de Sobre las hebdómadas es el más antiguo de la colección hipocrática.
  2. Periodo fundacional del C.H. Son escritos pertenecientes a las escuelas de Cos y de Cnido. Entre los que se encuentran Sobre aires, aguas y lugares, Sobre la dieta en las enfermedades agudas, los tres grandes tratados quirúrgicos (Heridas de la cabeza, Fracturas, Articulaciones), buena parte de los Aforismos, el Pronóstico y los libros I y III de las Epidemias. Por el lado Cnido, Afecciones internas, Enfermedades II y – algo más reciente – Enfermedades de la mujer, Generación, Naturaleza del niño, Enfermedades I y Naturaleza de la mujer. Y sin seguridad en la atribución a una u otra escuela, Sobre la enfermedad sagrada.
  3. Los escritos del siglo IV: Naturaleza del hombre, Medicina antigua, Sobre el arte, Lugares en el hombre, Sobre la dieta, tal vez Sobre las carnes y Sobre las ventosidades.
  4. Escritos ulteriores al siglo IV: Sobre el corazón, Sobre el alimento, Sobre el médico, Sobre la decencia, los Preceptos (estos tres últimos quizás fueron compuestos en el s. I d.C. – Fleicher-), el libro VII de las Epidemias ha sido datado por Herzog en el s. III. En todos ellos se aprecia una notable influencia aristotélica, estoica o epicúrea.
  5. El Juramento hipocrático, es un texto tardío incorporado al C.H. (por tanto no pudo ser escrito por Hipócrates), y de posible influencia pitagórica (Edelstein)

Diversidad de escuelas (1)
En el C.H. se encuentran mezclados textos de las dos escuelas clásicas griegas: Cos y Cnido. La escuela de Cnido – ciudad costera en una pequeña península de la actual Asia Menor – fue, con toda probabilidad, más antigua que la de Cos. De ella paso a crotona el asclepiade Califonte, padre de Demócedes, a ella pertenecieron poco más tarde  Eurifonte, Heródico de Cnido y Ctesias, coetáneo de Hipócrates de Cos.

1º Obras del Corpus Hipocraticum  pertenecientes a la escuela de Cnido (2) . Están desde los que admiten un gran número de obras (Ilberg admite hasta doce) hasta los que admiten pocas (este es el caso de Edelstein que solo admite tres, o el caso de Bourgey que solo admite dos). Otros autores admiten hasta cinco (como es el caso de Lonie). Y otros discrepan sobre la atribución de los escritos a una u otra escuela como es el caso de Sobre el régimen en enfermedades agudas, donde unos autores lo atribuyen a la escuela de Cos y otros a la de Cnido.

Escritos: Sobre las hebdómadas (Ilberg, Sudhoff), Enfermedades I, II y III, Afecciones internas y Afecciones (mitad del siglo V), Sobre la generación, Sobre la naturaleza del niño y Enfermedad V (posteriores al s. V); y los tratados ginecológicos: Naturaleza de la mujer, Enfermedades de la mujer I – II, Mujeres estériles, Sobre las vírgenes, La superfetación y la escisión del feto, aún cuando sea probable que el contenido de esta serie dedicadas a la salud de la mujer haya componentes doctrinales o prácticos de origen extracnidio, coicos y acaso egipcios (Ilberg).

            En la escuela de Cnido, el pensamiento acerca de la influencia de la alimentación en la alteración de la salud parte de Eurifonte (acción perturbadora de los residuos de la alimentación), y sigue con Heródico (idea de que esos residuos engendran dos líquidos, uno ácido y otro amargo, que con su diversa localización causan las más variadas dolencias. Con respecto a estas ideas, sobre todo la dem Eurifonte, autores como Steuer y Saunders, se ha sugerido la existencia de cierto parentesco con la higiologia del antiguo Egipto (3).

2º Obras del Corpus Hipocraticum pertenecientes a la escuela de Cos. Según opinión prevalente entre los filólogos, el cuerpo de los escritos de Cos se encuentra constituido por Aires, aguas y lugares, la Dieta en las enfermedades agudas, Epidemias, Pronóstico, Naturaleza del hombre, los Aforismos, Predicciones I, Prenociones de Cos y Humores, además de los escritos quirúrgicos ( Fracturas, Articulaciones, Heridas de la cabeza, Oficina del médico, Palanca ). Otros autores le atribuyen Sobre la enfermedad sagrada, Feto de ocho meses.

            Con respecto a los tratados ginecológicos de la escuela de Cos han sufrido el influjo de Cnido (si no proceden todos de Cnido).

            De todas formas, en el III Coloquio sobre medicina hipocrática (Paris, 1978) se llegó a la conclusión de que esa tajante división en dos escuelas no corresponde a hechos reales. Cada escuela ha influido sobre  tanto sobre la contraria, que pretender hallar principios opuestos carece de fundamento. Hay tendencias generales, pero no criterios estrictos. Hubo pues trasiego de doctrinas, resultado del trasiego de estudiantes.

3º Junto a los escritos de Cnido y de Cos, según Laín Entralgo, existe en el C. H. una serie de escritos que no pueden ser atribuidos con certidumbre a una u otra de las dos escuelas clásicas. Entre los más importantes se encuentran: Sobre la medicina antigua, Sobre la enfermedad sagrada, Sobre el arte, Sobre los lugares en el hombre, Sobre la dieta, Sobre las ventosidades y Sobre las carnes. Es posible que algunos de sus autores, que no fue en ningún caso Hipócrates, se formasen en Cnido o en Cos; pero si así fuera, adquisiciones posteriores de su pensamiento y de su práctica les llevaron a posiciones personales, netamente independientes de la que en las escuelas matrices habían aprendidos.

4º A los tres grupos de escritos hasta ahora considerados habría que añadir, para tener una visión completa de la diversidad de escritos del C: H. originados en las distintas escuelas, la influencia dispersa, pero notable, del pensamiento higiológico itálico y siciliano (Alcmeón de crotona, Filistión de Locros…)

            Otra forma de estudiar el C.H. es intentar un estudio de conjunto y encontrar las relaciones estrucutrales entre ello. Bourgey intentó, en un estudio de conjunto sobre el C. H., descubrir tres tipos de opúsculos:

1.- Textos de una clara tendencia iatrosofística. Estos textos tratan de discursos pronunciados ante un pequeño auditorio de no iniciados y en la que el autor defiende brillantemente una tesis higiológica, pero sin conocimientos técnicos profundos. Sus autores no son iatron (sanadores) profesionales; son sofistas con un cariz iatrofilosófico (filosofía de la salud) que, con mayor o menor éxito, aciertan a arrancar el aplauso de su público defendiendo un punto de vista más o menos brillante. Como ejemplo, están los opúsculos Sobre las ventosidades (Pery Physón), cuyo argumento, según Janes, es demostrar, de acuerdo con los postulados de la filosofía de Diógenes de Apolonia, que el aíre, principio básico del que están constituidos todos los seres es, asi mismo, la causa de todos los problemas de salud. Se desconoce el autor del opúsculo, aunque emplea con mucha frecuencia metáforas y similes no muy alejados de los que Platón atribuye al sofista Hipias, lo cual parece indicar que el autor ha salido de este circulo sofista. Y Sobre el arte (Peri Tekhné), el autor trata de demostrar que la techne iatren existe realmente ya como un  método propio; su autor no parece ser un profesional de la tekne iatrike y su estilo también está emparentado con el círculo de Hipias.

2.- Opúsculos que son, sin ningún genero de dudas razonables, simples notas tomadas por el iatron en el curso de su actuación. Epidemias, Sobre el corazón y Sobre los humores.

3.- Opúsculos de carácter oracular, que puede ser debido al deseo de conservar el secreto de su contenido. A veces, es debido a que se imita el estilo de algún filósofo oscuro, como ocurre en el tratado Sobre la nutrición, cuyo capitulo IX recuerda el fragmento 10 de Heráclito. O en los Aforismos.
4.- Opúsculos que están más estructurados y presentan ensayos, con auténticos estudios epistemológicos dirigidos a los mismos iatron, Son los tratados del tipo del Pronóstico, Dieta en las enfermedades agudas, Fracturas, Articulaciones, Heridas en la cabeza, Enfermedad sagrada, Naturaleza del hombre, Aires, aguas y lugares…

            Aunque se podría realizar una subdivisión, de una parte, los tratados polémicos en los que el autor polemiza con determinadas posiciones o a determinados autores, o ciertas tendencias de escuelas cuyas ideas no comparte. En estos casos el yo del autor esta siempre en un primer plano. Algunos autores, como E. Littré, han atribuido esos opúsculos al Maestro, calificándolo de polemista, pero tal postura no se sostiene ya que dentro de esta categoría caen tratados que, desde el punto de vista doctrinal, son enfrentados. Por ejemplo, Sobre la medicina antigua difícilmente puede armonizarse con Naturaleza del hombre. En el opúsculo de titulo Sobre la enfermedad sagrada (los títulos del C. H. no proceden de sus autores). Su autor – se ha enunciado la hipótesis de que sea una obra de juventud de Hipócrates – se enfrenta con los iatron charlatanes, con los curanderos que pretendían sanar con salmodias, oraciones y determinados ritos.

            Otros opúsculos que entrarían en esta subdivisión serían Sobre la naturaleza del niño y Enfermedades IV, que muy probablemente pertenezcan al mismo autor y posiblemente formaron una obra única, el verbo “yo afirmo” es constante.

            Sobre el régimen, reivindicada para el propio Hipócrates por W. Smith, y en Régimen sobre las enfermedades agudas se encuentra una actitud parecida.

5.- De otra parte hay una serie de opúsculos de una innegable orientación profesional y que adoptan un tono mucho más académico. Como por ejemplo, Pronósticos (algunos críticos se lo atribuyen a Hipócrates); Aires, aguas y lugares, hay en esta obra una combinación de observación e intenciones etiológicas, hasta el punto de que Diller cree que se trata de dos opúsculos, de autores distintos, unidos por el azar de la tradición manuscrita. Su autor traza la etiología de los problemas de salud y constituciones humanas siguiendo el influjo que el medio ambiente ejerce sobre ellos.

            A este mismo grupo pertenecen  tratados como Sobre las fracturas y Sobre las articulaciones y, en general, aquellos cuyo objetivo es la descripción detallada y objetiva de ciertos procesos morbosos, o bien los que se proponen ofrecer a sus colegas los resultados de sus propias observaciones.

6.- Carácter de complicación. Algunos opúsculos no son sino piezas separadas originariamente que se han agrupado por una razón u otra, aunque puede darse, también, el caso inverso. El hecho ha dado lugar a no pocas controversias, por ejemplo el tratado Sobre Aires, aguas y lugares; unos autores lo han considerado una composición única (Pholenz), otros (Edelstein y Diller) han insistido en que se trata de una simple compilación. Edelstein quería separar de la obra los capítulos relativos a las aguas, en tanto que Diller sostuvo que dicho tratado era el resultado de la unión de dos obras de autores distintos, uno de ellos, autor de la primera parte, interesado en informar  al periodeuta (4)  de sus propias experiencias, mientras que el autor de una segunda seria un científico interesado por la etiología de la salud.

            El tratado Sobre la naturaleza del hombre interrogantes parecidas. En realidad podría dividirse en dos escritos independientes: uno, que comprende desde el comienzo al capitulo XV, suele considerarse un escrito independiente al que se la ha opuesto el titulo que lleva el tratado. Sigue otra parte, que algunos editores suelen separar para ponerle el titulo de Sobre el régimen saludable, que se ocupa de temas diversos de dietética. Lo curiosos es que contiene, al final, dos capitules que conforman el comienzo de sendos tratados de C.H. y que se han trasmitido separadamente: el capitulo VIII no es sino una repetición del comienzo del libro Sobre las enfermedades, y el IX reproduce el comienzo del opúsculo Sobre las afecciones.

            Veamos ahora un caso contrario. En el interior del C: H. la tradición manuscrita nos ha legado tres tratados que llevan, respectivamente, los siguientes títulos: Sobre la generación, Sobre la naturaleza del niño y Enfermedades IV. El que la tradición nos lo haya legado como opúsculos independientes entre sí, sin embargo, no ha sido obstáculo para que E. Littré los editara como si fuera una sola obra, y que le hayan seguido los demás editores. Argumentos de tipo estilístico e interno aconsejan no separarlos ya que son del mismo autor.

            El libro Sobre el régimen, uno de los más largos y elaborados ofrece un caso inverso. Se trata de cuatro libros en los que, a pesar de que los editores han querido, a veces, encontrar una coherencia interna, tanto de ideas como de estilo (por ej. Joyle), la mayoría de los estudiosos del tema ven que se trata de una innegable compilación: el libro I está marcada por una no velada tendencia especulativa, y se propone establecer una intima relación entre sanación y filosofía. El libro II, por el contrario, contiene marcadas analogías con el tratado Sobre la medicina antigua, y en el que su autor insiste en el valor polivalente de los alimentos (este libro lo atribuye Galeno a Hipócrates, tesis difícil de sostener, pues hoy en día parece resuelto que este último tratado está en contradicción con Sobre naturaleza del hombre, típicamente hipocrático). El libro tercero muestra notables coincidencias con la escuela de Cnido. Finalmente el libro IV es un tratado sobre el significado de los sueños en relación con el estado de salud o de su pérdida.

Notas


(1) También existieron escuelas en Cirene, Crotona, en Rodas, en Elea

(2) La de Cnido era probablemente más antigua y sus asclepíadas estuvieron tempranamente en contacto con los círculos pitagóricos, así como con las culturas persa y egipcia.

La primera figura cnidia conocida es Califonte, padre del Demócedes antes nombrado, que a mediados del siglo VI a.C. pasó de Cnido a Crotona; posteriores son Eurifonte, probable autor o coautor de las Sentencias cnidias, y Ctesias, coetáneo de Hipócrates.

La relación de la escuela de Cnido con las culturas persa y egipcia se refleja tanto en el terreno de los textos como en el de las ideas. En 1923, A. Gotze demostró, en un trabajo titulado Sabiduría persa bajo indumento griego, que el pasaje de Sobre las hebdómadas relativo a la correspondencia entre el microcosmos y el macrocosmos es una traducción casi literal de un parágrafo del Gran Bundahishn, tratado persa sobre el origen del mundo. Desde el principio del presente siglo se sabía que un fragmento extenso de Sobre las mujeres estériles coincide palabra por palabra con otros de los papiros médicos egipcios Kahun ginecológico y Carlsberg VIII. Todavía más interesante es la presencia en los tratados Sobre las enfermedades y Sobre las afecciones internas del concepto egipcio de whdw, conforme el cual las heces retenidas en el tramo final del intestino provocan una putrefacción que pasa a la sangre, produciendo fiebre y elevando la frecuencia del pulso.

(3) El concepto de salud en la higiología egipcia tiene como principio etiológico “whdw”, consistente en la putrefacción que se forma en el bajo vientre y se transmite por los vasos sanguíneos a todo el cuerpo. Esta teoría de los residuos paso a la escuela de Cnido bajo el concepto de perisomata. (que se podría traducir perfectamente por “toxemia”)

(4) Periodeuta o periodental eran el nombre que recibían los sanadores griegos entre el s. VI y V a.C. que se habían formado en algunas de las escuelas clásicas y ejercían su actividad de una forma itinerante en una polis o en varias.

 
Ver mas en CUADERNOS DE HISTORIA DE LA NATUROPATIA

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com